Formentera, conocida por sus aguas y playas paradisíacas, también esconde bajo su superficie un mundo fascinante de cuevas que cuentan historias de antiguos habitantes y momentos históricos. Hoy te llevamos a un recorrido por tres de estas impresionantes grutas, accesibles por tierra, que no solo ofrecen un refugio de tranquilidad, sino que también están llenas de historia y belleza natural.
3 cuevas de Formentera accesibles por tierra
1. Sa Cova des Fum
Sa Cova des Fum, situada en los escarpados acantilados de La Mola, es una cueva de gran valor histórico y arqueológico. Y es que este impresionante refugio natural fue testigo de un combate entre los soldados del príncipe normando Sigurd y los musulmanes de Formentera en el año 1108. Según la leyenda, los normandos descendieron en barcas desde lo alto del acantilado para conquistar a los ocupantes de la cueva.
Más allá de la leyenda, sa Cova des Fum ha sido un lugar de asentamiento desde el año 3000 a.C. Durante las excavaciones arqueológicas realizadas, se descubrieron restos humanos de la Edad de Bronce, fragmentos cerámicos y estructuras que indican que esta gruta fue utilizada como santuario y necrópolis.
La cueva destaca por su gran tamaño, sus galerías y salas que parecen formar una catedral natural. Los arqueólogos, además, han encontrado en su interior espacios dedicados a rituales religiosos y un antiguo sistema de recolección de agua, vital para los habitantes prehistóricos de la isla. Por ello, explorar sa Cova des Fum es adentrarse en un viaje a través del tiempo, descubriendo secretos ocultos y disfrutando de un paisaje natural impresionante desde las alturas de La Mola.
2. Sa Cova Foradada de Es Cap de Barbaria
Situada a pocos metros del icónico faro de Cap de Barbaria, sa Cova Foradada es una de las cuevas más sorprendentes de Formentera. Esta cueva, accesible por un pequeño agujero en el suelo, te lleva a través de unas escaleras rudimentarias hasta un balcón natural que ofrece vistas impresionantes al mar Mediterráneo.
El interior de la cueva es oscuro, lo que añade un toque de misterio, y alberga pequeños monumentos de piedra creados por hippies en los años 60. Estos toques artísticos nos recuerdan la influencia de la contracultura en la isla.
La serenidad del lugar, junto con el canto de las aves que anidan en los acantilados cercanos, hace de este rincón uno de los lugares más mágicos de Formentera. Y aunque es una cueva accesible, no se recomienda para personas con movilidad reducida debido a la inclinación del terreno y la falta de luz en el interior.
3. Cova de ses Estrips
De vuelta a la parte opuesta de la isla, cerca del faro de La Mola encontramos la curiosa Cova de ses Estrips. También conocida como la «cueva de la excavadora”, esta peculiar gruta alberga en su interior una vieja excavadora oxidada, abandonada desde los años 80. Este vehículo en desuso ha otorgado al lugar un carácter casi místico, convirtiéndose en punto de reunión para fiestas rave en épocas pasadas.
Sin embargo, lo que realmente hace destacar a esta cueva es el impresionante balcón natural al Mediterráneo que ofrece. Desde allí, se puede disfrutar de una vista inigualable sobre los acantilados, aunque se recomienda precaución, ya que la altitud alcanza los 200 metros.
La mezcla de naturaleza y artefactos industriales olvidados confiere a la Cova de ses Estrips un aire único y fascinante. Es un lugar que combina la belleza natural con la huella de la historia reciente de Formentera, creando un ambiente místico y evocador.
Como ves, Formentera no solo destaca por sus playas paradisíacas y aguas cristalinas, sino también por la riqueza natural y cultural que esconden sus cuevas. Visitar estos rincones te permitirá conocer mejor la historia y la belleza de la isla desde una perspectiva diferente.Así que si estás planeando descubrir estas maravillas en tu próximo viaje a la isla este verano, asegúrate de alojarte en un lugar que te permita vivir la experiencia al máximo. Reserva tu casa o apartamento con Formentera Break y disfruta de la estancia perfecta en Formentera. ¡Te esperamos!
